El éxito se impulsa con los motores del optimismo y la acción

Fecha: viernes, 10 de febrero de 2017 a las 13:45h

El éxito se impulsa con los motores del optimismo y la acción

Las personas con éxito son gente que, aunque sea de forma inconsciente, “hace y sabe cosas” que ignora la mayoría y cuyo desconocimiento provoca sufrimiento. A desentrañar y exponer qué hábitos y actitudes ponen a la persona en la pista del éxito ha dedicado la  socia directora en Paradigma Positivo y consultora asociada en Barna Coaching, Maite Vallet, la sesión ‘Entrenando el éxito’, organizada para la comunidad alumni de nuestra universidad.

Desde la premisa inicial de que el éxito se puede entrenar, dos son los fundamentos sobre los que se cimienta el desarrollo personal y profesional: el optimismo y la acción. El optimismo, ha señalado Vallet, “es pensar siempre que hay posibilidades. Mientras que el pesimista ve dificultades en todas la oportunidades, el optimista ve oportunidades en todas las dificultades”.

La acción es lo que tiene que empujar a la persona a “salir de la zona de confort”. “No hay que dejar de pasar mucho tiempo entre el pensamiento y la acción” y, sobre todo, no llegar a la parálisis por miedo a fallar. “El error es un máster de la vida”, ha proclamado.

El optimismo y la acción, además, deben estar orientados a un fin. Hay que “vivir con sentido”. ¿Cómo saber cuál es la misión de uno en la vida? Todo el mundo tiene un talento que le hace único y especial, reconocerlo “es la gran pista” para detectar el objetivo vital. Es importante también vivir en la lógica del “para qué” en lugar de la del “por qué”. La primera te lleva a las motivaciones, mientras que la segunda conduce a las justificaciones, ha expuesto Vallet.

La actitud optimista se manifiesta en una mirada nueva sobre las cosas y los desafíos. Esto ayuda a superar lo que la ponente denomina “creencias limitantes”, que se fundan en una imposibilidad de base. No hay cosas posibles o imposibles, sino la convicción de que se puedo o no se puede hacer. “Lo que creemos es lo que creamos”.

Este nuevo enfoque sobre la realidad también ayuda a valorar todo lo positivo que sucede. Hay que estimular una actitud de agradecimiento por lo bueno que pasa. “La gratitud consiste en no dar nada por sentado y es el hábito más rápido que hay para generar buena energía”.

Una actitud abierta a vivir sin los condicionamientos preestablecidos pone al individuo en la mejor disposición para el aprendizaje. “Aprender de las dificultades es el modo más fácil de pasar de nivel”. La persona exitosa se distingue por interpretar constructivamente todo lo que sucede. “Todo lo que pasa en esta vida es para tu bien”, ha señalado Vallet.

Maite Vallet