Fecha: miércoles, 03 de junio de 2020 a las 14:00h
Algunas obras literarias reflejan el contexto histórico en el que se han escrito. Ahora, el mundo lucha contra la pandemia del coronavirus y dentro de poco habrá en las estanterías de las librerías obras dedicadas a este momento en el que estamos viviendo.
En esta línea, el profesor de Sistemas Políticos y Sociología de nuestra universidad, Sergio Gómez Moyano, ha publicado el libro Cartas de un coronavirus a un humano cualquiera: o cómo ver el lado bueno de la vida después del confinamiento. Cada capítulo de la obra es una carta desde el punto de vista de la COVID-19. Aunque “es algo imposible, dado que no existe el punto de vista de un virus”, ponerse ahí “hace que muchas cosas caigan por su propio peso”, asegura Gómez.
El libro está escrito dentro del género epistolar, inspirado en el libro de C. S. Lewis Cartas del diablo a su sobrino. “La idea inicial consistía simplemente en dar una serie de consejos. Como los consejos irían dirigidos a personas, no me pareció extraño que estos se comunicaran en forma de carta. Lo peculiar del libro sería el punto de vista”, afirma el profesor de Sociología.
Escribir desde la perspectiva de la COVID-19 “ha significado vernos a nosotros como especie y como personas desde un punto de vista externo, casi objetivo” y muestra un contraste “entre lo que significa ser virus y lo que significa ser humano”, asegura el docente. “Desde esta perspectiva, surgen aquellos elementos de la vida humana y personal que, muchas veces, damos por supuestos en el día a día.”, declara el profesor.
Según Sergio Gómez, “la experiencia ha sido fascinante y las cartas han fluido de una forma que no esperaba”. Al final de la obra, “el coronavirus acaba admirándose de la persona a la que ha contagiado y le sorprende ver la riqueza que tiene nuestra especie”. Y es que, finalmente, la COVID-19 “se da cuenta de que está infectando a un ser muy especial” y escribe las cartas a la especie humana “para manifestar su punto de vista y su admiración”, afirma el autor.
El valor de la obra reside, fundamentalmente, en que “da pistas de cómo es el ser humano”. El virus “no puede hacer otra cosa que sorprenderse y admirarse, porque no hay ser como el ser humano en la naturaleza”, dice Gómez. Por ello, el libro pretende transmitir un mensaje de “ánimo, de aliento, de esperanza en la humanidad y de amor a las personas”. Además, aspira a ser un “rayo de esperanza y una bocanada de orgullo de ser lo que somos: personas dignas de amor”.
Por ello, el libro es “una excusa para hablar de lo que tiene de especial el ser humano”. Las cartas van dirigidas a las “personas que sientan desánimo por la pandemia; a todos aquellos que sientan que nada va a ser igual” y “a los que necesiten que les digan que no se puede perder la dignidad humana y personal, venga la dificultad que venga”.
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