Fecha: martes, 04 de octubre de 2016 a las 13:00h
Xénia Martínez, de la Fundacion Nen Deu y del Hospital Qurión Dexeus, ha ofrecido una conferencia sobre las claves de la adquisición de las capacidades de lectura y escritura en niños.
Uno de los aspectos en los que más ha insistido es en la importancia de dotar de sentido al proceso. “Siempre hay que vincular la lectura y la escritura a un fin”. La conexión con los intereses del niño juega a favor del proceso de aprendizaje ya desde los estadios más tempranos del mismo. Por ejemplo, es positivo relacionar el reconocimiento de las primeras letras con cosas cercanas, como su propio nombre, ya que para el niño “es difícil aprender algo que no sea significativo”.
Aprender a leer es un proceso complejo que tarda en completarse y que debe asentarse en un desarrollo oral previo y en la existencia de habilidades metalingüísticas, que es la que permite concebir el habla como una concatenación de segmentos y posibilita interpretar la palabra como una unidad. El camino se puede dar por completado cuando el niño tiene la decodificación de lo que ve “tan automatizada” que puede entrar en juego la comprensión y la imaginación. En este momento ya puede “disfrutar de la lectura”, ha apuntado Martínez.
La escritura, un paso más
La escritura suele suceder a la lectura. Aunque no es así en todos los casos, pues hay niños que aprenden a escribir antes que leer y, por tanto, sólo saben leer lo que escriben. El escribir añade dificultades adicionales, ya que incorpora el factor de la motricidad, además de una complejidad sintáctica mucho mayor. Una buena base en el habla vuelve a ser crucial. “Un niño que a nivel oral no sepa estructurar tendrá complicado escribir”.
La ponente también ha afirmado que hay idiomas en los que escribir correctamente resulta más sencillo. Son los llamados “transparentes”, aquellos en los que, como el castellano, “se escribe lo que se escucha”.
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