Fecha: jueves, 09 de julio de 2020 a las 12:30h
Los efectos de la pandemia ya se dejan ver en las tendencias del consumo. Algunas son efímeras, pero otras han venido para quedarse como patrones estables de comportamiento. Así lo cree la profesora de Psicología del Consumidor de nuestra universidad, Concepción del Pozo.
Una de las manifestaciones que han surgido a causa de las incertidumbres generadas por la COVID-19 es que “ha aumentado el ahorro”. Esto se atribuye a una “mayor concienciación de ahorro, por lo que pueda venir” o a que “la gente no ha podido gastar”. El gasto se ha contraído, pero no en todos los sectores, ya que al principio del confinamiento se registró “un gasto medio en alimentación superior al que hacemos en navidades”.
Otra consecuencia de la pandemia es que la población destina más dinero a la tecnología, observa esta experta. “El e-commerce es una tendencia que se queda”, afirma Del Pozo. “Mucha gente que no sabía hacer compras por internet ha aprendido a la fuerza y ha visto las ventajas”. Dentro del comercio electrónico, el sector de cosméticos es el que pisa más fuerte. “Aparece todo un universo tecnológico para probarse maquillaje virtualmente con seguridad”.
Conciencia medioambiental
Debido a la crisis sanitaria, “la gente se ha concienciado con el planeta”, observa Del Pozo. Los efectos de este cambio de mentalidad se podrán ver en la movilidad, ya que el confinamiento ha demostrado que “si nos quedamos en casa el planeta mejora”. En esta línea, “la gente que pueda hará un esfuerzo por comprarse un coche eléctrico”. Desde esta perspectiva, la demanda de las bicicletas ha subido: “Desde que empezamos la fase 1, la venta de bicicletas se ha doblado, algo a lo que ha contribuido la llegada del verano”. Según Del Pozo, la pasión por la bicicleta es otra de las tendencias que “han venido para quedarse”.
Espacios abiertos
El confinamiento también ha obligado a proyectar una nueva mirada sobre la vivienda. Durante este tiempo, se ha evidenciado la importancia de los espacios abiertos al exterior. Por ello, cotizarán al alza las “viviendas con terrazas, balcones o jardines” y los pisos interiores “caerán en picado”, vaticina esta experta.
Tipologías
Después del levantamiento del confinamiento y la apertura a la vida en el exterior, Del Pozo identifica varias tipologías comportamentales: “los hedonistas sin miedo, los cautos normativos, los temerosos y los resistentes”. El segundo y el tercero están abiertos a dar pasos de normalidad, aunque con distinto grado de cautela; mientras que los últimos, los resistentes, son aquellos que “no quieren salir por miedo o porque ya están bien así”.
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