La pobreza no sólo implica una privación material en el presente sino la merma de un futuro que podría haber sido y muy probablemente no será

Fecha: viernes, 07 de diciembre de 2018 a las 20:45h

Pobreza que le quita al niño su derecho al futuro

Dentro de todo niño hay una gran cantidad de potencialidades, posibilidades de desarrollar su personalidad como ser humano. Toda persona es una promesa de grandes cosas, pero no todos los entornos son favorecedores de este crecimiento. En este sentido, la pobreza no sólo implica una privación material en el presente sino la merma de un futuro que podría haber sido y muy probablemente no será.

La pobreza se multiplica por dos en personas cuyas familias no tienen formación; cuatro de cada diez menores con problemas en el hogar no acabará la ESO; la probabilidad de ser pobre se duplica en niños cuyos padres están en el paro. Con estos datos, que ha presentado el jefe de Acción Social de Cáritas Diocesana de Barcelona, Eduard Sala, queda bien claro que la pobreza captura el presente e hipoteca el futuro.

Sala, que ha pronunciado la conferencia inaugural de la jornada sobre Derechos de los Niños que organizaba la Cátedra UNESCO en Paz, Solidaridad y Diálogo Intercultural (con la participación de las áreas de Psicología, Educación y Derecho) ha descrito la situación de “agobio y estrés que genera la pobreza”. Cuando una persona está en estas dificultades, “tiene tanta obsesión por lo inmediato que no hace planes de futuro, su cerebro no le deja pensar en nada más”. Se entiende, por tanto, que, en este contexto, el niño encuentre dificultades para sacar lo mejor de sí.

El hogar y la escuela

Una idea en la que se ha profundizado en la mesa redonda siguiente. La experta en inteligencia emocional, Laia Mestres, ha puesto énfasis en el papel del sistema educativo en esta ecuación. “El papel de la educación es crear un espacio donde estos niños que no tienen los estímulos necesarios en casa los tengan”. Asimismo, también hay que ayudar a que el menor “no se identifique con sus circunstancias”, de modo que no se estigmatice a sí mismo.

La psicoterapeuta Marta Albert ha descrito los beneficios de crecer en un contexto familiar en el que se generen vínculos seguros y, en este mismo sentido, ha alertado de la relación entre “vínculo inseguro y trastornos de la personalidad”. Así, ha reivindicado un “derecho al vínculo positivo. El hecho de no haber podido desarrollar un buen vínculo ya es una forma de maltrato”. También ha subrayado la necesidad de generar sentimiento de pertenencia. “Para todo el mundo es importante saber que se pertenece a algún sitio”.

Si se ha hablado de la importancia del entorno es porque, efectivamente, no todos son iguales. En la misma ciudad de Barcelona se registran diferencias de hasta ocho años en la esperanza de vida según en qué barrio se resida. Como ha denunciado el presidente de Trinijove, Ignasi Parody, “hay barrios en los que coinciden un conjunto de factores para que se agraven las condiciones de exclusión social”. Un elemento crucial, desde su punto de vista, es que los equipos educativos tengan continuidad en los barrios más desfavorecidos. “Tienen que poder intervenir en el largo plazo”.

La jornada se ha completado con un segundo coloquio en el que han participado la jurista de la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia, Mercè Pagonabarraga, y el director de Relaciones Ciudadanas de Casal dels Infants, Enric Canet.

 

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