Expansión del Proyecto Benin

El Proyecto Benin crece porque, promoción tras promoción de estudiantes de los grados de Eduación, más gente se suma a la idea.

Fecha: viernes, 05 de octubre de 2018 a las 11:15h

El Proyecto Benin expande su acción solidaria y educativa

El Proyecto Benin se expande. Crece porque, promoción tras promoción de estudiantes de los grados de Educación, más gente se suma a la idea. Y se extiende sobre el mapa de África, ya que empezará a cooperar con dos escuelas de de las misiones capuchinas Burkina Faso y Togo, además de las dos de Benin con las que ya se venía trabajando.

Ayer se puso la primera piedra para incorporar más estudiantes al proyecto. Se celebró una jornada informativa en la que se explicaron las claves de esta acción, que, como subrayó la profesora Yolanda Albarrán, combina aspectos de práctica educativa con una vertiente solidaria. Ella y su compañera de claustro, Montserrat Fontanals, fueron hace dos años el germen de esta iniciativa, que trata de conectar el potencial creativo y educativo de los profesores y alumnos del área de Educación de nuestra universidad con las necesidades específicas de escuelas africanas.

El indudable valor educativo del Proyecto Benin parte, en primer lugar, de que constituye, en sí mismo, una experiencia vital formativa. Forma parte de aquello que puede considerarse educación con mayúsculas, y no sólo mera instrucción. Así lo explicó Albarrán: “no seremos maestros si no vivimos lo que tratamos de inculcar, nadie puede dar lo que no tiene”.

En el terreno de la formación del futuro maestro, el Proyecto Benin abre un amplio abanico de posibilidades. Para los estudiantes, constituye la ocasión de concebir y realizar materiales y recursos didácticos adaptados a las necesidades específicas de los estudiantes y profesores de las escuelas africanas con las que se colabora. Esto supone una experiencia de conocimiento aplicado que justifica que el Proyecto Benin se haya incardinado como parte de algunas asignaturas de didáctica y de uso de las TIC.

Unos TFG gestados en Benin

En este sentido, Albarrán destaco el hecho de que la Universitat reconociera el carácter de proyecto de innovación docente de esta iniciativa, que también abre a los profesores campos de investigación educativa. Dentro de esta faceta innovadora en lo pedagógico, es reseñable que el Proyecto Benin permite la realización de prácticas voluntarias (se está tramitando la posibilidad de que se pueda servir también para el Prácticum), que, además, constituyen la base de trabajos finales de grado.

Fue el caso, durante el curso pasado de Laura Sánchez, Sandra Martínez y Cristina Strohberg. Las dos primeras participaron en la Jornada para dar testimonio de su estancia, tanto desde el plano vital con en el académico. En el primero de ellos, cabe destacar, que las tres fundamentaron sus TFG en lo vivido en Benin (Escuela Mater Salvatoris de Kalalé).

Laura Sánchez, realizó un trabajo sobre lectoescritura con una persona sordomuda, dado que su especialidad es la educación especial. La didáctica de la música es el campo de Sandra Martínez, que tuvo que afrontar el reto de planificar e implantar clases de música en un país que, pese a ser muy musical en su cultura, no tiene en las escuelas docencia de este tipo. Por su parte, Cristina Strohberg puso el foco en observar los juegos típicos de Benín desde la óptica de la importancia del juego en la educación.  

Sin embargo, el impacto mayor provino de la convivencia con las monjas que dirigen la escuela y las alumnas. Unos meses de solidaridad y, sobre todo, de resiliencia y enriquecimiento personal. “Cuando uno va a Benin, lo hace con la mentalidad de ayudar, pero, en cuanto llevas dos semanas, esta expectativa se afloja porque te das cuenta de que eres tú la que recibes”, comentó Albarrán. La recompensa, en términos de enriquecimiento personal, es tan grande que vale la pena superar miedos y prejuicios. “No hay que tener miedo ni ver tan altos los obstáculos para ir, lo que te llevas de Benin es mucho”, comentó Laura Sánchez.

 

Proyecto Benin