La IA está aún lejos de poder ser una inteligencia general

Fecha: jueves, 23 de noviembre de 2017 a las 13:30h

La IA está aún lejos de poder ser una inteligencia general

Una cosa es tener la capacidad de hacer muy bien una función concreta y otra poder tener una comprensión global de la realidad. Esto es lo que distingue la inteligencia específica de la general. Al primero campo ya ha llegado de pleno la Inteligencia Artificial, no se vislumbra cuándo podrá acercarse al segundo.

Éste es el mensaje esencial que ha transmitido el director de Inteligencia Artificial del Centro Superior de Investigaciones Científicas, Ramón López de Mántaras, durante su intervención en la Digital Communication Week, organizada en el marco del máster universitario de Comunicación Digital y Nuevas Tecnologías de nuestra universidad.

Para tener esta comprensión integral, el ser humano cuenta con el bagaje de un conocimiento “de sentido común”, una especie de mínimo común denominador que se adquiere con la experiencia vital. “No sabemos cómo dotar a la máquina de este tipo de conocimientos, porque ésta no tiene experiencias y, por tanto, no hay forma de que los obtenga”. La solución pasaría por sistematizar todas aquellas cosas que aprendemos de forma automática a través la experiencia, pero el listado sería tan amplio que la tarea se presenta inabarcable.

“De momento nos tendremos que conformar con las inteligencias específicas”, aunque hay que tener en cuenta que la IA es una ciencia muy reciente, que todavía “no está madura” y puede deparar muchas sorpresas.

Inteligencias específicas “hay en casi todos los ámbitos”. “Se han hecho cosas muy interesantes”, pero para subir al peldaño de la inteligencia general se necesitaría un “buen arquitecto que juntara todos esos ladrillos”, ha comentado López Mántaras. Además, tampoco la inteligencia artificial específica se puede considerar un campo perfecto y acabado. Muchas IA específicas presentan “falta de robustez”.

Por todo lo expuesto, el director de IA del CSIC no cree en “súper-inteligencias que nos superen y nos hagan innecesarios, al menos en los plazos que muchos están vaticinando”. En el corto plazo tampoco pronostica que el ser humano sea sustituido masivamente en los puestos de trabajo. La previsión de López de Mántaras se inclina, antes que por la sustitución, por la línea de “trabajo en equipo” entre hombre y máquina que, por ejemplo, ya aplica Amazon. A su juicio, sólo los trabajos muy rutinarios podrán ser desempeñados en el corto plazo por máquinas.

Ramón López de Mántaras