🎓 “La persona que va a terapia es el experto de su problema”

Hablan de cliente en lugar de paciente, detectan soluciones intentadas y proponen intenciones paradójicas.

Fecha: miércoles, 30 de enero de 2019 a las 11:00h

“La persona que va a terapia es el experto de su problema”

Hablan de cliente en lugar de paciente, detectan soluciones intentadas y proponen intenciones paradójicas. Elia Sasot y Marina Pacini son dos psicólogas que, en el marco del máster universitario en Psicología General Sanitaria, han disfrutado de una estancia de cuatro meses en el Mental Research Institute (Palo Alto. California). Una inmersión profesional en la cuna de la Terapia Breve y toda una experiencia vital que las ha transformado profesional y personalmente.  

¿Cuándo decidisteis que la estancia en el MRI era lo queríais hacer?

Marina: Ya al elegir el máster fue un factor clave. Ningún máster en toda España ofrece la posibilidad de hacer este tipo de prácticas, y menos en Estados Unidos.
Elia: Además, que fuera sistémico era un punto. Pocos másteres ofrecen prácticas con centros de sistémica, normalmente son de ámbito cognitivo-conductual.

¿Por qué os atraía la perspectiva sistémica?

E: De la carrera sales muy acostumbrada a la perspectiva cognitivo-conductual, más centrada en la patología.
M: La corriente sistémica está en auge y no hay muchos másteres que te permitan conocerla  a nivel práctico. Al ser un modelo no patológico y no normativo, tiene una mayor humanidad.

¿Cómo fue el aterrizaje? ¿Os adaptasteis rápidamente a la vida en Palo Alto?

M: Nuestra casa estaba en pleno centro. Eso lo priorizamos a la hora de elegir piso. Palo Alto tiene un ambiente entre americano, europeo y asiático. Hay una pluriculturalidad inmensa. La ciudad, en sí, es chiquita, pero hay mucho ambiente.

¿Cómo era vuestra rutina a lo largo de aquellos cuatro meses?

M: Cada día me levantaba a las siete de la mañana para hacer yoga…
E: ¡Sí, se ha vuelto muy ‘yogui’!
Normalmente, los lunes teníamos casos en vivo. Los martes era el día de las orientaciones con Terry Soo Hoo. Los miércoles teníamos tutorías con Gloria Díaz y veíamos con ella vídeos y casos en vivo. Los jueves nos desplazábamos a la Unversidad de Stanford y teníamos tutoría con Karin, además de casos en directo con Terry Soo Hoo. Los viernes era el día que dedicábamos al TFM y también a resolver dudas con Karin y con Gloria

Los casos, los veíais en el espejo bidireccional…

M: De hecho, conocimos a Arthur Bodin, la persona que diseñó todo el sistema de los espejos y las cámaras. Fue en la cena de Navidad del MRI

¿Qué actividad se desarrolla en el MRI?

M: Es donde se fundó la Terapia Breve, que encaja en la corriente sistémica, pero, en sí misma, es un modelo.
E: Dentro de sistémica hay muchos tipos de terapia. Incluso dentro de la Terapia Breve hay diversidad. Nuestra formación se centró en la Terapia Breve en Resolución de Problemas.
M: ¡Que es la original! Karin Schlanger hace mucho énfasis en ello

Habladme de los profesionales con los que estuvisteis allí

M: Karin Schlanger es la directora de la clínica de Terapia Breve. Es la heredera del modelo, ya que estuvo con los fundadores en los años ochenta.
E: Ignacia y Gloria eran las psicólogas del centro a las que veíamos actuar mientras Karin hacía de supervisora con nosotras al lado, detrás del espejo. Y Terry Soo-Hoo es el director de la clínica de Terapia Familiar Estratégica. El también aprendió de los fundadores y es una figura.

El TFM lo hicisteis y presentasteis allí. Está reconocido también por el MRI

E: Así es. Y tuvimos a Karin como tutora, que fue una gran ayuda. El resultado final ha sido muy bueno por todas sus indicaciones, y también por nuestro esfuerzo.
M: De hecho estamos planteándonos traducirlos al inglés y presentarlo a una revista americana de terapia familiar y de pareja. En mi caso, el trabajo es de corte cuantitativo, se trata de un estudio estadístico de su forma de hacer terapia.
E: El mío trata de la posición del cliente. Cogí a una familia  que percibiera a su hijo como ‘malo’ y otra que tendiera a verlo como ‘enfermo’. Se trataba de ver cuál era el lenguaje que tenía que utilizar el terapeuta para que, en función de los valores de los padres, éstos fueran capaces de implementar el cambio.

La terapia breve, ¿ha cambiado la forma que teníais de ver la profesión?

M: Ha encajado conmigo no sólo a nivel profesional, sino también personal. Karin siempre decía que la terapia breve es también una manera de ver el mundo. La Terapia Breve no juzga, no etiqueta, da a la persona la oportunidad de explicarse. Concibe a la persona que viene a terapia como el experto de su problema.
E: Es el psicólogo el que se adapta a la persona que tiene delante. En mi caso, me ha cambiado la perspectiva. Estaba muy acostumbrada a diagnosticar y he aprendido que, en muchos casos, no tienes por qué hacerlo y que, si lo haces, tienes que ser consciente de lo que supone

Y el psicólogo, ¿cómo interviene? ¿Cómo se pasa de la comprensión al cambio?

E: En las primeras sesiones se deja hablar al cliente. Él es el que explica todo y el psicólogo recoge toda la información. Su trabajo es el de hilar todo el contexto.
M: La filosofía de la Terapia Breve es que el problema persiste no tanto por el problema en sí sino por lo que hace la gente alrededor de la persona para intentar resolverlo, aun con la mejor intención. Es lo que se llaman soluciones intentadas.
E: Y el objetivo es sustituir eso que no funciona por algo que sí lo haga.

¿Y quién formula la propuesta?

M: El terapeuta, pero primero ha debido recoger toda la información y entender bien el problema. Y luego propone la “intervención paradójica”.

¿‘Intención paradójica’?

M: Por ejemplo, ante un adolescente de conducta disruptiva. Los padres, evidentemente, lo castigarán. Aparentemente, es lo más lógico. Sin embargo, analizadas las circunstancias, la terapia breve podría llegar a proponer  lo contrario.
E: Se llama hacer un cambio de 180 grados, que es implementar una tarea que sea lo contrario de lo que se ha venido haciendo. Por eso es tan importante definir bien el problema.

¿Estamos preparados para una terapia de este tipo?

M: El problema está en la consideración que haya del psicólogo. Si se entiende que es el experto y tiene que imponer al cliente un modelo de terapia, ahí existe un prejuicio que parte del propio profesional. Sin embargo, pese a que quedan muchos pasos por dar, creo que vale la pena instaurar este modelo en el país.
E: Si los padres llegan con la actitud de “arréglame a mi hijo”, tienes que convencerlos de que son ellos los que mejor lo conocen  y pueden hacer que cambie. Ahí es donde veo la dificultad. Si no les entra en su forma de pensar, no lo van a aceptar. Por eso siempre he creído que hay que tener una postura integradora.

¿Lo tomáis como una filosofía o como un recurso añadido a vuestro alcance?

E: Yo estoy convencida del modelo, pero no soy muy purista. Dependiendo de la persona que tienes delante, hay que ver qué le puede ir mejor.

En cierta manera, eso es ser sistémico…

E: ¡Claro! Cada caso es único. En primera instancia, siempre intentaré trabajar  de una forma sistémica. Pero si me encuentro con una pared de rechazo, tengo que seguir...
M: Yo seré muy seguidora del modelo. A mí me ha impactado mucho. Quiero pensar que he aprendido profesional y personalmente.
E: ¡A mí también me ha encantado! Recuerdo cuando teníamos las tutorías con Karin Schlanger…Hablábamos de Filosofía  e incluíamos la Terapia Breve en todas partes, desde la Religión hasta la Historia…

Supongo que también hubo una parte lúdica durante vuestra estancia

E: ¡No hemos parado! Fuimos a Las Vegas, al Gran Cañón, a Yosemite, a Napa, a San Francisco…Pasamos Halloween allí...
M: Es muy recomendable. Y más en un país como los Estados Unidos

¿Hacia dónde queréis enfocar ahora vuestra carrera?

E: Infantil y juvenil, lo tengo clarísimo. Como también tengo claro que voy a aplicar el modelo de terapia breve
M: Me estoy planteando seguir con un doctorado. Con el TFM he vuelto a conectar con el ámbito de la investigación y es muy interesante.

Estancia en el Mental Research Institute